Semana corta, luego de un fin de semana agitado. Antes que nada, feliz día del padre para todos los padres y para las madres que hacen las veces de padre.
Ayer entre tanto cacerolaso y anti-cacerolaso, día del drepa y fulbo, pasó bastante inadvertido un nuevo aniversario del bombardeo por parte de aviones de la armada en 1955, el cual causó centenares de muertos, simples personas como vos o yo, que se dirigian a su trabajo o que volvian a sus casas.
Mi viejo se salvó raspando.

En otro orden de cosas, mi hermana me estuvo contando algunas cosas sobre la situación en el campo (vive en un pueblo a 100 km. de Olavarría). Dice que ahora se planta soja y nada más. Que los tipos saben que es una garcha que arruina la tierra, pero ni modo, ya verán que hacen. Que la guita se nota, tanto en vehículos, como en la aparición de nuevos servicios, como clínica privada, entretenimientos, pilcherías, hoteles, etc. Ella labura de lunes a sábado en la clínica como facturista y de jueves a domingo a la noche en un "restó".
Además que varias familias se han mudado al casco urbano o directamente al campo, desde las grandes ciudades, donde residian.
Hay algunas empresas nuevas, como un tambo, o "emprendimientos de servicios" (changas):
* Agencias que traen a turistas a cazar perdices (a los "guías" que acompañan a los extranjios les dan $180 diarios y les fajan $100 por prepararles el escabeche)
* Una empresa que exporta pieles de zorro y liebre. Además de estas también se exporta la carne; a los cazadores les dan $10 por liebre y $30 por zorro, como son plaga, se gana bastante.
En términos generales, no existe la miseria que se puede ver acá, se las pueden rebuscar.
Saludillos.