Diego Rodolfo
Hernández Jiménez de Quesada y Uclés (10 de Junio de 1914 - 25 de Mayo de
1943), alias 'Manos brujas' fue un pianista y carterista argentino. A Diego de
Artiega se le considera el más clásico de los compositores tangueros,
manteniéndose fiel toda su vida al clasicismo romántico y conservador
influenciado por Mozart, Haydn, Beethoven y en especial Aníbal Troilo.
Integró
distintas orquestas de tango, alternando las actuaciones con el afano de
billeteras en trenes y tranvías, actividad en la cual descollaba por su arte
sutil y veloz.
Precisamente,
durante un viaje en el "Tramway Central" de los Hnos. Julio y Federico
Lacroze (que unía la Plaza de Mayo con el Once por la entonces calle Cangallo),
el 5 de Marzo de 1940, intentó sustraer la billetera de Swami Fandiño Candañedo
Na Terra, monje galaico-goliciano,
exiliado en Buenos Aires debido a la persecución franquista. Lejos de montar en cólera, el Swami Fandiño
sujetó por detrás a 'Manos brujas', lo bendijo y le susurró palabras al oído
que no han llegado a transcender. Esto
causó una honda impresión en Diego Rodolfo Hernández Jiménez de Quesada y
Uclés, quién abandonó para siempre el delito.
No solo eso, sino que abrazó la Fe Goliciana con pasión, integrándose a
la Orden de Sodomitas Refulgentes.
Recibió las cuatro órdenes menores el 31 de julio del mismo año:
ostiario, trolín, sexorcista y acólito.
Se dedicó a la
prédica intestinal en compañía de sus hermanos sodomitas.
Lamentablemente,
como muchos de los más grandes artistas de aquella época, 'Manos brujas' padecía
de alcoholismo y de adicción al gofio y a la cocaína (droga más común de lo que
podría pensarse en las primeras épocas del tango). Falleció una fría mañana de Mayo, rodeado de
sus compañeros refulgentes y llorado por todos ellos.




