
Una mujer de 36 años ganó un juicio para que le permitan
masturbarse en
su lugar de trabajo debido a que padece una rara enfermedad que le
provoca una necesidad compulsiva de obtener orgasmos.
Ana Cararina Bezerra, divorciada con tres hijos y oriunda de Espírito
Santo, Brasil, sufre de una alteración química en su cerebro que la
lleva a buscar orgasmos para poder aliviar su severo estado de ansiedad.
Pese a que Ana recibe un cocktail de ansiolíticos para reducir su
ansiedad, aún necesita masturbarse
18 veces al día. Durante el peor
momento de su trastorno, debía tener más de
40 orgasmos diarios.
“Fue en
ese momento cuando pedí ayuda. Comencé a sospechar que esto no era
normal”, aseguró.
Y si... -diría la Tía Chola-
, ya era hora...
Es a raíz de esta necesidad patológica que la mujer tuvo que recurrir a
la Justicia para que le permitan masturbarse en su lugar de trabajo sin
estar expuesta a sanciones.
El inédito fallo le otorgó el derecho a
intervalos de 15 minutos cada dos horas para poder atender a sus
necesidades. También tiene permitido descargar imágenes eróticas a la
computadora de la empresa.
Me imagino a los compañeros, chochos. Seguro que fué elegida "Empleada del mes". A la izquierda, podemos observar a Ana, tratando de mitigar los efectos de su terrible enfermedad. ¡Que alguien le de una mano!